

Este es el cortometraje que grabamos, montamos y editamos los muchachos y muchachas de Arteverse para el concurso Zinema Express. La premisa del concurso es: ¿eres capaz de realizar un cortometraje en menos de 30 horas? Nos alegra poder decir que sí : )
Aguamarina Bilbao, un centro desarrollo personal con técnicas naturales, quería que desarrollásemos una nueva identidad corporativa y un nuevo posicionamiento estratégico, orientado hacia un target distinto. Tras el análisis, concretamos los factores del nuevo posicionamiento y diseñamos la identidad corporativa: logotipo, aplicaciones, cartelería, tipografías… También agrupamos los distintos servicios que ofrece el centro y creamos tres productos: uno para hombre, otro para mujer y otro para parejas. Todo ello en estrecha co-creación con el cliente, para así sacar el máximo partido de su conocimiento especializado y nuestra capacidad creativa.
En este video resumimos el proceso de creación de la imagen gráfica de Aguamarina Bilbao.
Llevo cuatro días perdido en un caserío inhabitable en Peñas de Aia. Fui con todo el material (guitarra, ampli, PA, iPad…) y con Iker Oteiza (batería) a componer música. Sólo a eso. Resulta que hemos compuesto y grabado un EP al que hemos llamado Buenanova.

Aries – Buenanova (2012)
Tracklist:
Todas las canciones han sido compuestas y grabadas por nosotros en el transcurso de esos cuatro días. Ha sido una experiencia increible desde el punto de vista del aprendizaje. Subiré el enlace de descarga al EP completo cuando termine de mezclarlo.
La nueva versión del cuadro refleja la atmósfera de nuestra época: desde la transmutación de los valores religiosos heredados del pasado y la perversa decadencia postmoderna, hasta la cara positiva de este proceso: la democratización del arte, la simpatía y la familiaridad de lo terrenal.
Ecce novus homo: he aquí el nuevo el hombre; no un Jesucristo que sufre, sino una réplica amorfa hecha por una anciana senil y bienintencionada. Una obra sin sentido y sin trascendencia. Un error que, no obstante, nace de la inocencia. La señora deseaba sinceramente restaurar una pintura que había sido olvidada e ignorada. En lugar de eso, da luz a un engendro. Su extraño rostro ya no expresa sufrimiento ni mira hacia al cielo en busca de Dios, sino que carece de expresión alguna y tiene la mirada perdida. Es un perfecto reflejo de esta sociedad y de la fase histórica en la que nos encontramos.
En este sentido, supera con creces a la pieza original. Es tan aleatoria y absurda, y aún una metáfora o un símbolo cargado de significado. Es la victoria de la máxima banalidad en el centro de lo sublime. Lo solemne y sagrado convertidos en grotesco y lo grotesco convertido en absurdo. Ecce homo significa, literalmente, «he aquí el hombre». Yo llamaría a esta nueva versión del cuadro Ecce novus homo, cuya traducción sería «he aquí el nuevo hombre».

Están recogiendo firmas en change.org para que el Ayuntamiento de Borja (Zaragoza) mantenga la nueva versión del Ecce Homo. Yo, obviamente, ya he firmado. Entiendo a cualquiera que no esté de acuerdo conmigo y no quiera firmar, y entiendo también al que quiera firmar, pero por un motivo distinto al mio. Eso ya refleja gran parte del valor de esta pieza. Creo que es lo mejor que ha sucedido en el mundo del arte en los últimos 15 años. Ahora llamadme loco.
La canción original es del compositor checho Dvořák (1841-1904). Básicamente lo que he hecho ha sido la salvajada de recrearla con sintetizadores y meter por encima una batería machacona. Si además hubiera añadido una letra de escaso rigor semántico y un videoclip con bitchis meneándose, nos encontraríamos ante un auténtico hit postmoderno.